Tenía ganas de hablarte de algo que todas pensamos cuando vemos las nuevas colecciones: ¿cómo llevar tendencias actuales sin sentir que vamos disfrazadas? Hoy vamos a bajar esa idea a tierra, con ejemplos concretos y muy ponibles.
La moda está en mi ADN, pero también lo está la comodidad. Para mí, una tendencia solo tiene sentido si puedes integrar la prenda en tu armario real, combinarla con tus básicos y seguir viéndote tú en el espejo.
1. Antes de la tendencia: define tu base para no ir disfrazada
Si empiezas por las tendencias, es fácil acabar comprando por impulso y sentirte rara con la ropa. Yo prefiero hacerlo al revés: primero tu estilo base, luego las microtendencias que lo actualizan.
Piensa en tres palabras que definan cómo te gusta vestir en tu día a día. Por ejemplo: cómoda – femenina – minimal o boho – relajada – romántica. Esas tres palabras son tu filtro.
También te ayuda tener clara tu paleta. Si la mayoría de tus prendas son neutras (beige, blanco, negro, gris), será más fácil sumar una pieza muy tendencia sin que se coma todo el look.
En esta línea, estilistas con años de experiencia suelen insistir en que una buena base de armario cápsula te permite jugar con más libertad. No se trata de tener pocas prendas, sino de que la mayoría combinen entre sí y te representen.
2. Tendencias actuales que sí se pueden adaptar a un estilo real
Voy a centrarme en varias tendencias que vemos mucho esta temporada y cómo convertirlas en algo ponible sin perder tu esencia. No necesitas todas; elige las 2–3 que más encajen contigo.
2.1. Look monocolor crema: elegancia sin esfuerzo
El total look en tonos crema y beige sigue fortísimo. A mí me encanta porque suaviza muchísimo el rostro y funciona igual de bien para ir a la oficina que para una cena.

La clave es jugar con texturas para que no parezca un uniforme:
- Parte de arriba con volumen (mangas abullonadas, nido de abeja) + parte de abajo más limpia.
- Un tejido fluido (falda, pantalón amplio) con otro más estructurado (blazer, top con cuerpo).
- Accesorios en marrón cuero, dorado suave o negro para darle contraste.
2.2. Pantalones baggy: comodidad que se ve actual

Los pantalones baggy son la respuesta a “quiero ir cómoda pero chic”. El volumen en la parte de abajo da ese punto urbano y relajado, pero si lo combinas bien no pierde nada de feminidad.
- Si eres muy minimal, prueba baggy en tonos piedra, arena o gris claro, con camiseta blanca lisa metida por dentro.
- Si te gusta un toque boho, súmale blusas fluidas, kimonos o tops off-shoulder.
- Para no sentirte disfrazada, cuida el largo: que el bajo no arrastre por el suelo y que se vea algo de empeine o de zapatilla.
2.3. Estilo boho-festival, pero adaptado a la ciudad
Los looks de festival llenos de blanco, encaje y volantes nos encantan para Pinterest, pero en la vida real a veces cuesta verlos fuera del césped. La idea es quedarnos con la esencia boho, no con el disfraz completo.

¿Cómo llevarlo sin parecer que vas directa a un concierto?
- Cambia las botas cowboy por sandalias minimalistas o zapatillas blancas.
- Mezcla solo una prenda muy boho (faldón, top off-shoulder, kimono calado) con vaqueros sencillos o pantalón de traje.
- Reduce los accesorios: un solo collar o un par de anillos basta para que el look respire.
2.4. Kimonos con estampado floral como pieza protagonista
Otra tendencia que me gusta mucho es usar kimonos estampados para animar looks muy básicos. Son perfectos si te cuesta salir de los neutros pero quieres probar algo distinto.

Para que no se te coma el look:
- Debajo, siempre base neutra: vaquero + camiseta blanca, short vaquero + top liso, vestido tubo básico.
- Elige un color del kimono y repítelo en bolso o sandalias para dar coherencia.
- Si eres bajita, mejor que el kimono no pase demasiado de la rodilla, así no acorta la figura.
3. Oversize, capas y abrigos manta: volumen sin perder tu silueta
El oversize llegó hace varias temporadas y no se va. El problema es cuando el volumen se adueña de todo y dejamos de ver tu forma real. Ahí aparece la sensación de “voy dentro de un saco” (o de disfraz).

Con los abrigos capa o tipo manta, yo aplico siempre esta regla: si la capa es amplia, lo de abajo va más limpio.
- Leggings, pantalón recto o vaqueros pitillo suave equilibran el volumen superior.
- Un top ajustado (o al menos entallado) bajo la capa ayuda a que se siga intuyendo la cintura.
- Subirte un poco sobre el suelo con botines o botas estiliza muchísimo el conjunto.
4. Minimalismo 2.0: básicos que se sienten actuales
Si lo tuyo son los básicos, estás de suerte: el minimalismo bien hecho es de las “tendencias” más duraderas. Solo hay que actualizar cortes y pequeños detalles para que no se vea antiguo.
4.1. La chaqueta blanca minimalista

Una chaqueta blanca de líneas limpias es ese tipo de prenda que transforma cualquier vaquero y camiseta en algo cuidado. Fíjate en estos detalles para que se vea actual:
- Hombro ligeramente caído (pero no exagerado).
- Largo a la cadera o un poco más abajo, para que estilice.
- Cierres ocultos o botones sencillos, sin adornos innecesarios.
Te la puedes poner con vestidos lenceros, pantalones baggy o incluso con shorts en verano. Siempre suma un punto pulido sin que parezca que vas de oficina.
4.2. El mono negro elegante para noches especiales

El mono negro tipo black tie es otro ejemplo de tendencia que ya se ha convertido en fondo de armario. Sustituye al vestido de fiesta clásico, pero sigue siendo muy versátil.
- Si no quieres sentirte demasiado “vestida”, baja el nivel con sandalias de tacón medio y un blazer fluido.
- Si te apetece ir más glamourosa, juega con pendientes statement y labios rojos.
- Funciona muy bien en cuerpos reales porque marca la cintura y alarga visualmente las piernas.
5. Toques editoriales sin caer en la fantasía
Las fotos de moda editorial son puro espectáculo, pero casi nadie se viste así para ir a trabajar. Aun así, puedes robarles pequeños trucos para darle un “algo” especial a tus looks diarios.

Piensa que un look editorial suele sumar muchas capas de impacto: brillo + volumen + accesorios extremos + maquillaje cargado. En la vida real, elige solo uno o dos elementos.
- Un top con brillo discreto combinado con vaqueros sencillos.
- Guantes largos solo para una noche especial, con vestido liso.
- Gafas de sol llamativas, pero con ropa muy sencilla.
6. Accesorios clave: gafas de sol, bolsos y pequeños detalles
Los accesorios son la forma más fácil de probar tendencias sin comprometer todo el look. Si no te atreves con prendas muy distintas a lo que sueles llevar, empieza por aquí.

6.1. Gafas de sol con personalidad
Esta temporada seguimos viendo mucho gafa grande, colores divertidos y formas algo retro. Mi consejo: elige un modelo tendencia y otro muy clásico, así siempre tendrás opción según el día.
- Si tu estilo es minimal, prueba monturas cuadradas negras o carey.
- Si eres más boho, las redondas metálicas o en tonos cálidos te van a encantar.
- Si te gusta arriesgar, una montura de color (verde, rosa, blanco) puede ser ese toque especial sin necesidad de cambiar tu ropa.
6.2. Bolsos y pequeños toques en rosa
Dentro de los tonos claros y rosados que tanto se llevan, puedes introducir el color en bolsos, cinturones o zapatos. Es menos compromiso que un abrigo o un vestido entero y alegra cualquier outfit neutro.
7. Pelo y maquillaje: cuando la tendencia está en los detalles
A veces no te hace falta cambiar de ropa; con un peinado distinto o un maquillaje actualizado tu look ya se ve más de ahora.

Algunos ejemplos que encajan con muchos estilos:
- Ondas suaves tipo “messy” que relajan un outfit muy formal.
- Coletas pulidas o moños bajos que ordenan un look casual.
- Maquillaje efecto buena cara, con piel ligera y mejillas sonrosadas.
Si te da respeto probar algo nuevo, empieza por un solo elemento: un delineado diferente, un labial más subido, o cambiar la raya del pelo. Son microcambios que actualizan tu imagen sin que te sientas otra persona.
8. Cómo probar tendencias sin gastar de más
Antes de lanzarte a comprar, me gusta aplicar una especie de checklist. Es muy sencillo y te evita acumular prendas que al final no usas.
- Regla del espejo: si al probártelo te miras y tu primera reacción es “no sé…”, déjalo. Si dudas en el probador, dudarás cada mañana.
- Regla de las tres combinaciones: piensa en al menos tres looks distintos con prendas que ya tienes en casa.
- Regla de la repetición: imagina esa prenda puesta una vez a la semana. Si no te ves repitiéndola, probablemente es demasiado tendencia para tu estilo.
Preguntas frecuentes sobre tendencias y estilo propio
